Identificaron al tirador de la Casa Blanca: tenía 21 años y problemas de salud mental
El atacante abatido fue identificado como Nasire Best. Las autoridades revelaron que el joven ya arrastraba incidentes previos en el perímetro de seguridad, sufría delirios místico-psiquiátricos y violó una orden de restricción judicial para perpetrar el atentado.
La investigación sobre el grave tiroteo registrado este sábado a metros de la Casa Blanca ha dado un giro definitivo tras confirmarse la identidad y el complejo perfil clínico del atacante. Fuentes policiales de alto rango y agencias federales como Associated Press e Ynet/JNS confirmaron que el tirador abatido por el Servicio Secreto era Nasire Best, un joven de 21 años originario de Maryland que contaba con un severo historial de trastornos psiquiátricos y múltiples encontronazos previos con las fuerzas de seguridad en la misma zona que intentó atacar.
Te podría interesar
- EEUU
El hombre que intentó asesinar a Donald Trump se tomó una selfie con armas minutos antes del ataque
- Atentado
Quién es Cole Tomas Allen, el hombre que abrió fuego en la gala que encabezó Donald Trump
- Donald Trump
Evacuaron a Trump de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca por un intento de atentado
Los reportes de inteligencia criminal revelan que Best no era un desconocido para los agentes de la residencia presidencial. De acuerdo con los registros oficiales citados por la cadena Fox News y la agencia CNN, el joven ya había sido arrestado por el Servicio Secreto en dos oportunidades consecutivas durante el año pasado: primero el 26 de junio de 2025 por realizar gestos hostiles y proferir amenazas directas a los uniformados, y apenas dos semanas después, el 10 de julio de 2025, tras vulnerar de forma física un área restringida del perímetro. A raíz de estas recurrentes intrusiones, los tribunales federales le habían impuesto una orden de alejamiento (stay-away order) previa al juicio, una medida cautelar que el atacante violó de forma flagrante este sábado por la tarde al aproximarse armado a la Calle 17 con una pistola oculta en un bolso.
El trasfondo psicológico de Best terminó por configurar el móvil de una acción que los investigadores catalogan, por ahora, como el acto de un individuo profundamente perturbado y no como un ataque terrorista coordinado. Informes médicos detallan que el joven padecía delirios graves; en uno de sus arrestos anteriores, había llegado a manifestarle a las autoridades federales que él era "Jesús" y que su único objetivo real era ser arrestado. Pese a estos diagnósticos y al monitoreo judicial, Best logró eludir los controles perimetrales básicos para desatar una ráfaga de hasta 30 disparos en las inmediaciones del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower antes de ser neutralizado por la unidad táctica del Servicio Secreto.
La audacia y la reiteración de este tipo de episodios han encendido las alarmas en el Capitolio. Según datos de la policía metropolitana y reportes internacionales de la cadena Univision, este tiroteo representa el tercer incidente grave con armas de fuego en las inmediaciones de los perímetros del presidente Donald Trump en apenas un mes. El antecedente inmediato se remonta a la brecha de seguridad durante la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca a finales de abril, seguido por otro tiroteo cerca del Monumento a Washington a principios de mayo. La acumulación de estos eventos ha empujado a senadores de ambos partidos a exigir una revisión exhaustiva de los protocolos de salud mental y de la eficacia de las órdenes de restricción en áreas de alta seguridad nacional.