Escrache y operaciones, una nueva batalla por tierras en el Piedemonte
Distintos intereses se ponen en juego y se mezclan con la política.
La semana pasada, diario UNO publicó dos notas referidas a Villa Adolfina, un barrio ubicado en el piedemonte. Las mismas fueron replicadas por Canal 7 y Radio Nihuil, medios del Grupo América que posee el barrio Dalvian de la familia Vila, entre otras cosas.
En la primera nota, publicada el 19 de enero, denuncian que la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza le otorgó la factibilidad a Villa Adolfina. Alegan que el procedimiento es ilegal poque viola ordenanzas de la comuna.
Mientras denostan a los funcionarios de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza que participaron del proceso de Villa Adolfina, la arquitecta Eva González, secretaria de Ambiente y Desarrollo Urbano; y al subdirector de Planificación Territorial, Fernando Bianchi, destacan las acciones de Alfredo Cornejo al haber promulgado el Decreto 2792/25 “que busca frenar la depredación del piedemonte”.
Tanto González como Bianchi, han estado siguiendo los pasos administrativos del proyecto Distrito Mendoza Norte, liderado por Dalvian.
Así las cosas, comenzaron a entrar las interpretaciones políticas. Es que el intendente de la Ciudad, Ulpiano Suárez, tres días antes de que apareciera la primera nota, había dicho que quería ser candidato a gobernador y de repente, ¿carpetazo?.
En la nota señalan que “lo sorprendente de la resolución no es solo la habilitación, sino los argumentos que utiliza. El texto administrativo reconoce explícitamente que el proyecto ‘había comenzado a desarrollarse clandestinamente’, realizando apertura de calles y construcciones sin ningún tipo de permiso municipal”.
Es que precisamente el proyecto se enmarca dentro de una planificación municipal para Regularizar la situación de varios barrios localizados en el Piedemonte; no únicamente Villa Adolfina.
También señalan en la nota que “el predio se encuentra en una ‘Zona natural de amortiguación’, un área sensible donde el uso de suelo residencial de barrio cerrado ‘no se encuentra permitido’. A pesar de estas evidencias, la Secretaría de Desarrollo Urbano decidió avanzar con la regularización”.
Lo mismos sucede con estos puntos, se está regularizando el proyecto y se emitió la resolución que le otorga la factibilidad a Villa Adolfina y por eso le han solicitado distintos puntos con los que cumplió en función de las particularidades de la zona.
También se indica en la nota de diario UNO que “Así, la Ciudad de Mendoza pone su sello de aprobación a un barrio desconectado de los servicios básicos, emplazado en una zona prohibida y con un origen clandestino, desoyendo las señales de alerta que el propio Gobierno provincial encendió con sus denuncias penales y nuevos decretos”.
Tampoco es tan así todo esto. Es cierto que el emprendimiento comenzó de manera irregular y luego que se comenzó un juicio y que se multó a los propietarios, empezaron a cumplir las exigencias del municipio y por eso le dieron la factibilidad. Es un proyecto ecológico que deberá tramitar un pozo en Irrigación y ¿adivinen qué servicio tiene autorizado?; la luz, se la otorgó Edemsa, la distribuidora de energía de Vila.
En la segunda nota, aparecida al día siguiente, señalan que Inspectores de Cornejo, primero, después cambiaron el título y pusieron Inspectores del Gobierno, controlaron el barrio clandestino que Capital decidió blanquear: qué encontraron
En la nota indican que “un equipo de inspectores y veedores del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial desembarcó en la zona durante esta mañana”.
“El objetivo era claro: verificar si la "luz verde" administrativa otorgada por Capital había reactivado las topadoras en un área de extrema fragilidad ambiental”.
“La inspección se centró inicialmente en el predio de Villa Adolfina, el desarrollo inmobiliario que se encuentra en el ojo de la tormenta. Según confirmaron fuentes oficiales a este medio, los veedores constataron que, por el momento, no se registraron nuevos movimientos de suelo ni avances constructivos en el lugar”.
Esto que publicó diario UNO sí es cierto, no hubo ningún avance de obra en Villa Adolfina desde hace seis meses al menos, cuando realizaron la última inspección en conjunto.
Bueno, hasta aquí la voz los Vila a través de su diario. Las notas no fueron escritas por periodistas del diario, ni pidieron la información; fueron gerentes y abogados del multimedio los que la solicitaban, más otros datos y documentos que les llegaban de funcionarios “amigos” que tienen en las distintas reparticiones.
Todo es delicado cuando están los Vila de por medio y hay motivos, nadie tiene ganas de aguantarse otro escrache como el que sucedió la semana pasada, algo menor dentro del poder de fuego que tienen. En Ciudad nadie quiere hablar del tema, la comuna está blindada para los periodistas. Lo mismo ocurre con la gente de Villa Adolfina y en el ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial.
Lo cierto es que a verificar si las obras se estaban haciendo, fueron funcionarios del ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, de la Secretaría de Ambiente del Ministerio de Energía y de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. Esto lo omitieron en la nota de diario UNO y es clave. Tampoco dijeron que la inspección tocaba hacerla porque se realizan cada 6 meses, no fue dispuesta arbitrariamente por el ministerio de Gobierno porque se quejaba Vila por sus medios de la factibilidad de Villa Adolfina.
Es importante también aclarar que la factibilidad otorgada a través de la Resolución 13/2026 a Villa Adolfina está condicionada a que sea aprobada la obra por la Unidad Interjurisdiccional del Piedemonte, integrada por la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial, los municipios de Ciudad, Godoy Cruz, Las Heras y Luján de Cuyo, junto con el Departamento General de Irrigación y la Dirección Provincial de Hidráulica. También falta la Manifestación de Impacto Ambiental y la Audiencia Pública, entre otros pasos. Por lo tanto, todo está casi en veremos y paralizado.
¿Cuál es el interés de Dalvian?
¿Y por qué toda estás notas de diario UNO, su reproducción en Canal 7 y en radio Nihuil? ¿Cuál es el interés? Nadie se anima a decir nada, pero las dudas se acaban cuando se advierte que parte de las 28 hectáreas del predio de Villa Adolfina limitan con Dalvian.
Es que hay antecedentes sobre usurpaciones a vecinos que han realizado desde el barrio Dalvian. En 2019, tras 10 años de batalla judicial, la justicia le devolvió 2 hectáreas al barrio Estancia Romero Day. Por esos días, su titular Marcelo Alessandrelli dijo: “Hace 10 años corrieron el alambrado y ocuparon dos hectáreas porque quisieron. Logramos lo que no pudo la Universidad Nacional de Cuyo, recuperar las tierras y desalojar a Vila”.
Y tenía razón, la UNCuyo todavía espera que la Corte Suprema defina qué pasará con un juicio que lleva 40 años en el que había en un principio 32 hectáreas que los Vila le habían usurpado a la UNCuyo. Luego devolvieron voluntariamente 6 a las que no tiene acceso la Universidad y la justicia falló a favor de la casa de estudios indicando que Dalvian debía devolver otras 5, lo que todavía no se concreta y espera la definición del máximo tribunal. En el medio Dalvian ofreció un arreglo extra judicial poniendo sobre la mesa para la UNCuyo, terrenos que no eran de ellos. Queda también esperar qué sucederá con las otras 19 hectáreas.