Empleo estatal y cuentapropismo sostienen un mercado laboral que no logra sumar al sector privado
Los datos de febrero revelan que el leve incremento en el trabajo registrado fue impulsado por la administración pública y el monotributo, mientras que la industria y las empresas privadas mantienen un escenario de estancamiento tras perder más de 100.000 puestos en el último año.
El mercado de trabajo argentino continúa mostrando señales de fragilidad estructural. Según los últimos datos de la Secretaría de Trabajo correspondientes a febrero de 2026, la cantidad de personas con empleo registrado experimentó un leve incremento mensual de 11.600 puestos, pero el análisis pormenorizado revela que el motor de este crecimiento no fue la inversión privada, sino la expansión del empleo público y el avance del trabajo independiente.
Te podría interesar
En términos mensuales, el sector estatal sumó 5.700 nuevos empleados (un alza del 0,2% respecto a enero), convirtiéndose en el principal sostén del indicador positivo de febrero. A este repunte se sumó el sector de casas particulares y, fundamentalmente, el universo de los monotributistas, que creció un 0,3%. En contraste, el empleo asalariado en el sector privado se mantuvo completamente estático, reflejando la cautela de las empresas frente a un contexto económico que todavía no ofrece señales claras de reactivación.
La perspectiva interanual profundiza la preocupación. Al comparar febrero de 2026 con el mismo mes de 2025, el saldo es negativo: el sistema cuenta con 106.200 trabajadores asalariados menos. De esa cifra, la gran mayoría (100.000 puestos) corresponden exclusivamente a la destrucción de empleo en el sector privado, que acumula una caída del 1,6% en un año. Estos datos coinciden con los informes recientes del INDEC sobre la actividad industrial y la construcción, sectores que históricamente funcionan como termómetros de la creación de puestos de trabajo genuinos y que han mostrado fuertes retrocesos debido a la caída del consumo y la obra pública.
El único segmento que parece crecer de forma sostenida es el trabajo independiente, que experimentó un aumento interanual del 3,4% (95.100 personas adicionales). Sin embargo, economistas y especialistas en mercado laboral advierten que este fenómeno suele responder a un proceso de "refugio" en el cuentapropismo ante la falta de vacantes en el mercado formal, lo que en muchos casos se traduce en una mayor precariedad laboral y menores niveles de protección social. Mientras el empleo estatal y el monotributo sigan siendo los únicos amortiguadores de la crisis, el desafío de recuperar el empleo privado de calidad seguirá siendo la principal cuenta pendiente de la macroeconomía argentina.