Causa Cuadernos: declararon los tripulantes de la flota presidencial
Se espera que la semana próxima, más precisamente el martes 23, se retomen las declaraciones de los testigos vinculados al caso.
Las declaraciones de la denominada Causa Cuadernos se retomaron este jueves y, en esta oportunidad, atestiguaron otros pilotos y tripulantes que pertenecieron a la flota presidencial, durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner, ante el Tribunal Oral Federal Nro. 7 (TOF7).
Para esta jornada, fueron convocados ocho nuevos testigos que participaron, tanto en la operatoria como en la logística, de los vuelos oficiales: Ángel Heit, Carlos Micolucci, Claudio Trerotola, Gabriel Falaschi, Roberto Muller, Mariano Lesa, Gustavo Lyall y Héctor Molina.
Ninguno de los declarantes pudo constatar que las valijas trasladadas a la provincia de Santa Cruz hayan sido sometidas a los controles que se le hace habitualmente a los equipajes que se transportan en los aviones oficiales.
Por su parte, Muller, quien había sido piloto del Tango 01, afirmó que “jamás vio revisar un equipaje de nadie” y que si eso había sucedido “lo desconocía”: “A veces los funcionarios bajaban del helicóptero y subían las valijas directamente al avión”, agregó.
En la misma línea, el ex tripulante del Tango 10, Micolucci, señaló que el escáner móvil “sólo se acercaba de manera ocasional” y manifestó que al ex presidente de la Nación “no le gustó mucho” cuando se le solicitó pasar por el escáner bolsas con regalos, en un viaje en la ciudad de Rosario.
Asimismo, Falaschi remarcó que todo el equipaje era cargado por personal de Ceremonial de la Presidencia e informó que las pertenencias de la tripulación, que sí pasaban por controles de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), se almacenaban en la bodega trasera del avión.
En cuanto a la declaración de Trerotola, afirmó que nunca estuvo enterado sobre si había control de las valijas durante los vuelos presidenciales en el avión Tango 10, donde él trabajaba. Además, detalló que llevó periódicos y síntesis de medios de comunicación hacia El Calafate y se los entregaban a una persona que los esperaba en la plataforma.
Hasta el momento, ninguno de los pilotos que declaró en la causa pudo confirmar que el equipaje, que se trasladaba hacia el sur del país, pasará por los controles y escáners por los que suele atravesar cualquier tipo de bulto que viaja en un avión.