Caso Agostina Vega: detuvieron a la dueña del auto usado para trasladar el cuerpo

Se trata de Soledad Andreani, imputada por encubrimiento agravado por violencia de género. La Justicia sospecha que facilitó el Ford Ka negro en el que el presunto femicida, Claudio Barrelier, habría transportado los restos de la adolescente de 14 años hacia un descampado en las afueras de la ciudad

SOCIEDAD

La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada sin vida el pasado 30 de mayo en la periferia de la ciudad de Córdoba, sumó este lunes un nuevo giro judicial de relevancia. Por orden del fiscal de instrucción Raúl Garzón, la policía detuvo a Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro que, de acuerdo con los elementos recolectados en el expediente, habría sido utilizado para descartar el cuerpo de la menor. Quedó imputada bajo el cargo de encubrimiento agravado por violencia de género.

Andreani se convirtió así en la tercera persona detenida en el marco de una causa que mantiene conmovida a la provincia y que reactivó las movilizaciones del colectivo "Ni Una Menos". Días atrás, el presunto femicida Claudio Barrelier (33) había quedado bajo prisión preventiva en el penal de Bouwer tras registrarse filmaciones de cámaras de seguridad que mostraban a la víctima ingresando a su domicilio sin rastros de haber salido por sus propios medios. Asimismo, la semana pasada las autoridades apresaron a Osvaldo Fassetta (47), un inquilino que residía temporalmente en la vivienda del acusado y que también enfrenta cargos por encubrimiento agravado.

Antes de su detención, Andreani había brindado declaraciones públicas en medios de comunicación locales intentando desligarse del hecho. Manifestó que mantenía una relación sentimental intermitente con el acusado y admitió haberle prestado el vehículo, pero argumentó que fue engañada y que "nunca se hubiera imaginado" el desenlace. Afirmó además que, al recuperar el rodado, solo percibió olor a cigarrillo y que el lavado posterior del automóvil —punto que levantó fuertes sospechas en las querellas del caso— fue meramente superficial y por fuera, ordenado por su propio hijo debido a la suciedad acumulada.

Pese a sus justificaciones, la fiscalía avanzó con la imputación y dispuso la realización de múltiples allanamientos, incluyendo inspecciones en el lavadero adonde fue llevado el rodado y en el domicilio de la mujer en barrio Yofre. Los investigadores buscan determinar mediante peritajes técnicos si existieron rastros biológicos en el habitáculo del vehículo y qué grado de participación o asistencia telefónica mantuvieron los sospechosos del entorno de Barrelier durante las horas posteriores al crimen, mientras rige un estricto secreto de sumario sobre las actuaciones.

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