Bodegas Bianchi acordó un freno temporal a los reclamos por su deuda
La histórica firma sanrafaelina presentó un hecho relevante ante la Comisión Nacional de Valores informando un acuerdo de "standstill" con más de diez bancos acreedores.
En medio de una coyuntura económica sumamente compleja para el sector vitivinícola, Valentín Bianchi S.A.C.I.F. consiguió un bache de oxígeno indispensable para reordenar sus números. La emblemática compañía nacida en San Rafael informó oficialmente que logró la adhesión de sus principales acreedores financieros a una propuesta de standstill (suspensión temporal de acciones de cobro), lo que le otorgará un plazo de gracia sustancial para negociar una reestructuración integral de su pasivo sin la amenaza inminente de ejecuciones judiciales.
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La gravedad del escenario financiero de la bodega quedó expuesta en los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Hacia el mes de abril de 2026, la deuda bancaria consolidada de la firma superaba los 17.000 millones de pesos, atomizada en más de diez entidades financieras. El mapa de acreedores está encabezado por el Banco Supervielle, con un pasivo cercano a los $4.998 millones; seguido por el Banco Macro ($2.056 millones), el Banco Provincia ($1.936 millones), el ICBC ($1.709 millones), el Banco Comafi ($1.604 millones) y el Banco Nación ($1.538 millones), sumando también obligaciones con el BBVA, Galicia, Banco Industrial, Bibank y Santander.
Este pasivo financiero se complementa con un severo estancamiento en la cadena de pagos comercial. De acuerdo con los datos de la central de deudores, la cantidad de cheques rechazados de la firma escaló de 80 documentos por $1.012 millones en enero a un acumulado actual de 194 cheques impagos por un monto que ya supera los $1.500 millones. Ante este panorama de asfixia en la liquidez que se arrastra desde principios de año, la conducción de la bodega debió implementar medidas drásticas de desinversión, destacándose la reciente venta de una de sus fincas históricas en el sur de Mendoza por un valor estimado de 10 millones de dólares para poder cubrir los compromisos más urgentes.
Con el objetivo de diseñar un plan estratégico y de sustentabilidad que convenza a toda la cadena de valor, la empresa familiar delegó el timón técnico de la negociación en asesores externos de renombre: las consultoras Southern Cone Partners y Ernst & Young operan en la faceta financiera, mientras que el estudio Beccar Varela comanda el asesoramiento legal. El acuerdo alcanzado esta semana aleja temporalmente la posibilidad de una convocatoria formal de acreedores, aunque abre un período de máxima exigencia para una de las marcas más representativas del entramado productivo mendocino.