Benegas Lynch sobre García Cuerva: "Algunos militan con sotana el regreso del peronismo”

Fue luego de que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, reclamara mayor sensibilidad social y el fin de la polarización ante la cúpula del Gobierno.

POLITICA

La tradicional celebración del Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires volvió a convertirse en el escenario de una profunda discordia política. Lo que habitualmente se plantea como un llamado ecuménico a la unidad nacional derivó en una abierta confrontación entre la primera línea legislativa de La Libertad Avanza y las máximas autoridades de la Iglesia Católica argentina, exponiendo las irreconciliables visiones socioeconómicas que separan al Poder Ejecutivo de la pastoral eclesiástica.

El detonante fue la homilía pronunciada por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva. Ante la mirada del presidente Javier Milei y sus ministros, el religioso pronunció un discurso de fuerte carga social en el que exigió "basta de arengar la división y la polarización". Citando conceptos recurrentes del Papa Francisco, García Cuerva reclamó una clase dirigente capaz de generar consensos y velar por el bien común, con especial foco en aquellos sectores vulnerables que "no pueden más" debido al impacto de la crisis económica.

La respuesta oficialista no tardó en llegar, aunque de manera quirúrgica y a través de los canales digitales. El encargado de romper la tregua fue el diputado nacional Alberto "Bertie" Benegas Lynch, quien calificó la homilía de "lamentable e injusto con los logros del gobierno". A través de la red social X, el legislador bonaerense disparó una dura chicana política al asegurar que "algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres", acompañando su mensaje con fotografías del arzobispo junto a referentes de la oposición como Sergio Massa.

La embestida de Benegas Lynch no se limitó a la coyuntura política, sino que atacó las bases doctrinarias de la actual conducción eclesiástica. El diputado vinculó la pérdida de fieles del catolicismo a la influencia del socialismo dentro de las cúpulas clericales, criticando lo que denominó como la "permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza".

Este cortocircuito se inscribe en un historial de desconfianza mutua. Históricamente, la Iglesia argentina ha mantenido una postura de fuerte arraigo en la justicia social y la asistencia comunitaria, ejes que colisionan con el programa de desregulación y severo ajuste fiscal promovido por la administración libertaria. Aunque el presidente Milei ensayó un saludo cordial con García Cuerva al término de la ceremonia en un intento por enfriar la interna —especialmente ante los trascendidos sobre una eventual visita papal al país—, las declaraciones de su espada legislativa dejan en claro que la tregua ideológica entre la Casa Rosada y el catolicismo está lejos de consolidarse.

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