"Argentina no se desarrolla porque no tiene financiamiento"
El ministro sostiene que el país carece de crédito para inversiones de largo plazo y compara la situación con Chile. Asegura que sin un sistema laboral flexible, impuestos razonables y estabilidad macro, el sector privado no puede expandirse.
- ¿Cómo está trabajando la provincia para facilitar ese financiamiento al sector privado?
- Lo que hacemos es acercar al sector privado al sistema bancario y acompañar en áreas que consideramos estratégicas, como la eficiencia energética o la eficiencia hídrica. Ahí es donde apoyamos con más fuerza. Porque cuando Argentina vuelva a un funcionamiento más regular, va a enfrentar un problema serio de infraestructura: faltan caminos, falta energía, y sin infraestructura no hay posibilidad de desarrollo real.
- ¿Por qué plantea que Argentina crece, pero no se desarrolla?
- Porque crecer es una cosa y desarrollarse es otra. En Latinoamérica hay momentos de crecimiento, pero ningún país logra desarrollarse si no cuenta con cultura, tecnología y, sobre todo, financiamiento. Y hoy Argentina carece de financiamiento. Para dar una idea: el endeudamiento de las empresas en relación con el PBI está entre el 7% y el 8%, cuando debería ubicarse cerca del 70%. Ese es el nivel que tiene Chile. Con ese diferencial, se entiende por qué acá el que crece, crece poco, y el que decide irse lo hace porque no encuentra crédito.
- ¿Esa falta de crédito se explica por un mercado financiero pequeño o por un desajuste entre oferta y demanda?
- El mercado es chico. Y es chico porque durante años convivimos con déficit fiscal y con fuertes diferencias en el tipo de cambio. Chile, por ejemplo, tiene el mismo tipo de cambio desde hace 35 años: pasó de 700 a 900, mientras que en Argentina las variaciones son enormes. Con esa volatilidad no se puede proyectar nada. Se puede ganar plata y crecer en ciertos momentos, pero no se logra desarrollo sostenido ni inversión de largo plazo. No hay infraestructura y sin infraestructura no se avanza.
- ¿Qué debería cambiar para que el sector privado pueda desarrollarse?
- Argentina necesita crédito y necesita permitir que la actividad privada se desenvuelva sin tanta presión: menos impuestos, menos regulaciones y un sistema laboral más moderno. Es imprescindible una reforma laboral y otra impositiva. La informalidad tan alta que tenemos es consecuencia directa de los altos impuestos y de las enormes rigideces laborales. La gente busca salir de ese sistema porque le resulta inviable.
Esto no es algo exclusivo de Argentina: en Estados Unidos, por ejemplo, la desocupación es baja porque la movilidad laboral es alta. Podés entrar y salir rápidamente del mercado de trabajo, y eso le da agilidad al sistema.
- ¿Las reformas están encaminadas?
- Sí, y además ahora estamos obligados a hacerlas. Argentina firmó un convenio muy importante con Estados Unidos. Si no alineamos nuestros impuestos y nuestra flexibilidad laboral, directamente no van a pasar por el país. Es una especie de “quemar las naves”: ya no hay margen para postergar estas reformas, y eso, lejos de ser negativo, es muy bueno porque nos empuja a hacer lo que hace falta.